Avatar, el cine en 3D y el resurgir de la ciencia ficción

Una de las cosas más llamativas de Avatar es el hermético secretismo que ha rodeado su realización a pesar de las enormes expectativas que levantaba el retorno de James Cameron a la ciencia ficción. De hecho, es su vuelta al mundo de la luz después de doce años dedicándose a explotar el fenómeno Titánic con documentales sobre el barquito y documentaloides en la que pretendía demostrar científicamente que el Éxodo judío que narra la Biblia fue real.

Los quince minutos de película que ha mostrado Cinesa no desvelan nada de la trama, más allá de lo que ya se sabía: en un futuro, la raza humana se encuentra en plena conquista del espacio. La acción transcurre en el selvático planeta Pandora, donde los humanos tratan de liquidar a los nativos del planeta usando unos avatares que los suplantan. Sin embargo, este avance sí que sirve para valorar su aspecto visual, si realmente está justificado el presupuesto de casi 200 millones de dólares y las nuevas técnicas usadas por Cameron.

Aunque la mayoría de escenas son de acción, da la sensación de que todas ellas eran de la primera mitad de la película, por lo que los verdaderos fuegos artificiales aún están dentro de la chistera del director canadiense. Sin embargo un enorme colorido y una integración entre imagen real e imagen sintética como nunca se había visto, aunque aún queda uno o dos pasos más para llegar a la perfección.

Pero lo que más me ha sorprendido ha sido el efecto 3D, ya que servidor llegaba tridimensionalmente virgen a esta proyección. La sensación de profundidad es extraordinaria y la amplitud de los escenarios impresionante, y eso que los mejores trucos de Cameron aún están por ver. Es una profundidad real, no son dos términos, como con las típicas gafas con los cristales verdes y rojos. Es una sensación de perspectiva sin igual hasta la fecha. En una época en la que la asistencia a las salas está en una crisis profunda, en una época en el que los equipos domésticos ofrecen una experiencia cada vez más parecida a la de los cines, la industria tiene que ponerse las pilas. Ya ocurrió algo similar con la aparición de la televisión y los resultados fueron los grandes formatos panorámicos, el salto definitivo al color y los primeras experiencias con el sonido envolvente. En estos momentos el salto definitivo a las 3D es la mejor carta para ofrecer al espectador algo que ninguna tele, por muy grande que sea, puede igualar. Es la única manera real de hacer que el chiringuito vuelva a despegar. Y mientras la industria americana se vuelca en las proyecciones digitales y tridimensionales, en España imponemos cánones que se pasan por el arco del triunfo la presunción de inocencia en vez de equipar como es debido la gran mayoría de salas que no están preparadas para los nuevos formatos.

Cameron da el pistoletazo de salida. Avatar es la primera película importante –sin contar Up, que es animación- rodada expresamente para proyectarse en 3D. Un formato en pañales y que todavía está por explotar. Habrá que ver qué son capaces de hacer con él el propio Cameron, Peter Jackson o Steven Spielberg cuando le pongan las manos encima.

Ahora sólo queda esperar hasta el 18 de diciembre, día en el que se estrenará Avatar. Esta película tiene todos los números para convertirse en la abanderada de una nueva e interesantísima oleada de ciencia ficción, con la revisión de Star Trek de J.J. Abrahams, con la versión de Bryan Singer de Battlestar Galactica, con The Forever War y la precuela de Alien dirigidas por Ridley Scott por poner algunos ejemplos de lo que nos viene encima. Será la abanderada de esta oleada si se lo permite la sorprendente District 9, que está cosechando un muy buen resultado de taquilla y unas excelentes críticas. Un fenómeno parecido a Slumdog Millionaire, una película sudafricana surgida de la nada y que existe prácticamente gracias al apoyo de Peter Jackson. Sea Avatar, District 9 o cualquier otra película la que se alce con el liderazgo de esta generación de películas de ciencia ficción, siempre es una buena noticia el resurgir de un género que estaba pasando unos años realmente malos.



Categorías:Opinión

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3 respuestas

  1. Hola Javier, en Ginebra desde Abril ya hay una sala preparada para el cine 3D Digital, yo ya me he puesto las famosas gafas láser para ver "La edad de hielo 3" en 3D, y efectivamente es una experiencia impresionante, algo que hoy por hoy el cine en casa no puede ofrecer.A ver que nos tiene preparado el amigo Cameron!Un saludo desde Suiza, Santi.

  2. El trailer de esta película merece la pena verlo en alta calidad (HD) :http://www.apple.com/trailers/fox/avatar/hd/

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